Todo partió el 2010, año en el que muchos todavía dudaban que la explosión de las redes sociales ya estaba marcando lo que sería el comienzo de una nueva forma en que se vinculan personas y marcas. Quizás sabes toda la historia. Que Jelly nació ese 2010 justo después de casarme y de ver el mundial. Que nació como una gran apuesta. Con la inversión (deuda por cierto) para llevarla adelante por 4 ó 5 meses. Eso era toda la ventana. O lográbamos clientes y los ingresos suficientes para continuar el viaje o todo se iba al carajo. Partimos con la convicción de estar siempre focalizados en digital y RRSS. Y con principios a los que, hasta hoy, no hemos renunciado. Que no hemos querido ni queremos ese trasnoche de agencias (licitaciones). Que nos bancamos el trabajo remoto al menos un día por semana. Que no hacemos banners y marketing digital capaz de interrumpir y joder la vida de las personas (“no al spam” es la consigna). Que ya somos parte de la IAB y de la ACHAP, porque queremos ayudar a construir una mejor industria. Eso lo debes saber. Seguro. Pero lo que no sabías es que el nombre y concepto de Jelly nació con canciones de Moby de fondo. Que ese logo rojo vibrante es producto de la cabeza de un gran amigo de Jelly, Sebarod. Que la Conti y la Caro están desde el primer año y han sido fieles y puesto el hombro en todas. Que hubo muchos amigos de la jalea que siempre apoyaron y nos motivaron a seguir, teniendo, en todo momento, una palabra de aliento, un consejo. Que hubo muchos que confiaron siempre, desde el minuto uno. Que hubo clientes que se la jugaron por una agencia boutique y con pocos años en el mercado. Que hemos logrado verdaderos vínculos de amistad con varios clientes y ex clientes porque lo que nos mueve es que sean felices, siempre (y nuestro equipo también). Esa es la balanza que hay que mantener equilibrada.

Por eso, cuando estamos a horas de celebrar con anticipación estos 6 años, les quiero dar las gracias. A todos. Infinitas gracias por ayudar a que la jalea sea lo que es hoy. Seis años. Vamos por un año más. Salud.

Manu Chatlani